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MANIFIESTA

acerca de la política

Qué es la política: a propósito de la vida.

Qué es la política: a propósito de la vida.

 

Partimos de la evidencia, de que para los millones la política es varias cosas, una, la acción que atiende los negocios del Estado, dos lo político es la suma de todas las des virtudes de los humanos. Habría otros elementos, pero ahora no vienen al caso.

Muchos de nosotros, creen que vincularse al primer aspecto, es solamente para los que “saben”, y al segundo, pensar en mezclarse es asomarse a lo peor de nosotros.

Pero hay otras cosas dando vueltas. Para mi, todos, un poquito, hacemos política. Mal que nos pese. Cuando jodemos sobre la diferencia entre hombres y mujeres, hacemos política. Cuando opinamos sobre las conductas u opciones morales de los otros, hacemos política, ya que la concepción del mundo, es una construcción histórica política.

No será siendo tiempo, de intentar, hacer consciente nuestras acciones políticas, intentando que prime en ellas, lo mejor de nosotros.

 

Otras reflexiones sobre el “Che”.

 

Se ve que Guevara se instala en mi, de forma más profunda que los pensamientos, es decir al nivel de los sentimientos más profundos, cómo aquel que sentimos por los padres o los perros de nuestra infancia, o por los perdidos y también de los encontrados.

Mientras pensaba que algo no había sido dicho, en el lugar de las derrotas (la idea de que su asesinato, inauguró la mas gigantesca derrota de los pueblos del mundo), si de las derrotas. Cuando alguien o un todos, se siente acorralado por la situación política, lo primero que tiende a aparecer es la imagen de Guevara organizando y demostrando que aunque imposible hay que intentarlo. O bien, para sentirse acompañados por un hombre que vive con su ejemplo mucho más allá del inevitable final.

Pienso entonces de nuevo en las derrotas, y en el orgullo que deben sentir sus hijos, de saber que el ejemplo  vital de su padre, se ofrece generoso para  organizar los restos de vitalidad que nos quedan, para predisponerlos en torno de enfrentar a los molinos de viento. Que así sea. Salud Guevara!

Leandro Otero

Fin del sueño. A despertarse acordándonos de lo soñado

Fin del sueño.  A despertarse acordándonos de lo soñado.

 

En los sueños

Catupecu Machu.

 

Agua que baña con aguas frescas
las costas que te acompañan.
Soy agua que fue y hoy esta seca
para llover mañana
Raíz profunda, no sabes del miedo
estas siempre acompañada

Hoy te vi en los sueños.

Perdí la noción del tiempo
al caer de boca en tu boca
Viaje a favor y en contra del viento
feliz o con el alma rota

Hoy te vi en los sueños

Dormí, desperté cayendo
desperté entre sabanas rotas
Viaje a favor y en contra del viento
feliz o con el alma rota
o con el alma rota

Hoy te vi en los sueños

 

El año pasado nos descubrimos como seres peleadores, luchando denodadamente por otra realidad, nos sentíamos muy cansados y de repente llegaron las vacaciones, y eso para los docentes es casi un mandamiento religioso, en las vacaciones no se piensa, se pone el cerebro en el congelador. No todos los peleadores tienen ese privilegio, así que en medio de las desgracias de la vuelta, al menos algún descanso tuvimos. Otros peleadores nunca cuentan con nuestra suerte.

El encuentro o reencuentro de este grupo de maestros, nos llevará a un punto entre medio de otros, nada será extraordinario en este reencuentro, será un paso más, despertando de los sueños de una vida mejor que los veranos siempre nos guardan y nos prometen.

Vamos al punto, tenemos tres escenarios de combate, los dos primeros están íntimamente relacionados, sin saber en fin, cual ocupa el primer lugar y cual el segundo. Y ya el tercero es más conocido por nosotros

En cuanto a los dos primeros, el elemento que los reúne es el miedo a cambiar, o mejor dicho, la imposibilidad del cambio, y si hay algún cambio va a ser para peor, y de última nosotros los argentinos tenemos una gimnasia en vivir colgados de donde se pueda, y así vamos históricamente superando las crisis, siempre sucediendo y siempre cada vez peor, siempre dejándolas pasar y haciéndonos los boludos.

Cómo demostrar a nuestros compañeros y a los millones la posibilidad del cambio para mejor, y nosotros pensamos que en el segundo escenario, la escuela, tenemos mayores posibilidades para cambiar, y si lo logramos, el primer escenario será posible, este es, cambiar la vida, nuestra vida. Entonces el primer escenario no es otro que nuestras cabezas, nuestro pensamiento.

 

El tercer escenario es el más, incómodo, demostrar lo equivocado de los dichos gubernamentales, son puras mierdas, diciendo un montón de giladas para mantener igual de feo todo, no tienen el menor sentido de la belleza, solo nosotros podemos experimentarlo, el de palpar cómo se produce el conocimiento humano, cómo producen las cabezas, eso es belleza, arte, comunicación humana a todo motor, a toda urgencia, y de eso, nosotros somos usuarios principalísimos, a sus argumentos, les opondremos la producción de contra argumentos, nacidos de la dura realidad en que trabajamos y vivimos.

Durante el año anterior, algunos nos juntamos, decidimos no seguir viajando en soledad, nos dimos a la aventura de encontrarse con otros yo, distintos e iguales, parecidos,  listos a emprender con lo imprevisto; en todo viaje, los timoneles cuentan historias para soportar el mal del mar, ese mal hace al cuerpo perder su sentido orgánico,  sintamos la cabeza en los pies y la panza organizando el pensamiento. Esta entonces es mi historia para contar:  “Un pueblo entero en un tiempo remoto fue conquistado por otro pueblo, y les dijeron de las mil y una manera, que eran un residuo de la historia, que eran menos que un cero a la izquierda, y vaya a saber por qué, un día, después de mucho resistir, y en el fondo de sus cabezas decir que no, un día, el sol salió, y dijeron simple, calladamente, se acabó, ahora somos actores de la historia, y nombraron a uno de ellos, un tal Evo, le dijeron, ahora vos, serás nuestra voz, en ti vivimos, y por ti si es necesario moriremos, pero ya dejemos atrás el tiempo de los vejámenes”.

Cada uno de nosotros es timonel de este barco a la deriva, cada quien tendrá historias para dar ánimos a los que sufren del mal del mar. Pero todos así vamos, temblequeando, dando pasos sin saber sin son certeros, eso les pasa a los que se meten decididamente en la historia, dispuestos a embarrarse hasta la cabeza.

Convoquemos prontamente a otra asamblea o reunión, con estos tres puntos, o los que ustedes quieran, invitemos a todos a seguir por la huella abierta en octubre de 2008. Que este mundo absurdo nos deje de espantar, para pasar a transformarlo, convirtiendo la rabia en dignidad. Vale, salud y un hasta pronto que se hace urgente. Leandro.

p.d. de búsqueda de luz para la noche por venir: Tema del Skay de su disco Talismán “Abalorios”

Libertad, libertad. Fue nuestro grito de guerra

Un rock and roll, una ilusión

Una nación sin fronteras

Fuimos el sueño que despertó

Fuimos la lluvia que no paró

Éramos tres, éramos cien, éramos el mundo entero

Éramos luz, éramos fe, éramos fuego en el fuego

Fuimos el sueño que despertó

Fuimos la lluvia que no paró

Talismán, talismán, ese amuleto de mago

Talismán, un nuevo ritual un dibujo en el cielo

Hoy somos sueño sin despertar

Somos la lluvia que va a caer.

Pedido de auxilio, carta a la ciudadania

 

Juguetes Perdidos
(Beilinson - Solari)

 

 

 

Banderas en tu corazón
¡Yo quiero verlas!
Ondeando, luzca el sol o no.
Banderas rojas, banderas negras
de lienzo blanco en tu corazón.

Perfume al filo del dolor
(así invisible)
Licor venéreo del amor
que está en las pieles,
sedas de sedas
que guardan nombres en tu corazón.

Son pájaros de la noche
que oímos cantar y nunca vemos.
Cuando el granizo volvió
la campana sonó y
despertó sus tristezas atronando su nidos.

Esperando allí nomás,
en el camino,
la bella señora está, desencarnada.
Cuando la noche es más oscura
se viene el día en tu corazón.

Estás cambiando más que yo.
Yira, yira, yira!!!
Asusta un poco verte así.
Yira, yira, yira!!!
Cuanto más alto trepa el monito,  
así es la vida,
el culo más se le vé.

Yo sé que no puedo darte
algo más que un par de promesas, no! 
Tics de la revolución
implacable rocanroll
y un par de sienes ardientes
que son todo el tesoro.

¡Tan veloces son!
(como borrones, así veloces)
Hundiendo el acelerador 
atragantados por los licores
soplando brasas en tu corazón. 

Vas a robarle el gorro al diablo así...
¡Adorándolo! ...¡como quiere él! ...¡engañándolo!
Sin tus banderas, sedas de sedas
que guardan nombres en tu corazón.

¡Este asunto está ahora y para siempre en tus manos, nene!

¡Por primera vez vas a robar algo más que puta guita!

 

Cuando la noche es más oscura
se viene el día en tu corazón.

Sin ese diablo que mea en todas partes
y en ningún lado hace espuma. 

 

 

Aquí va señoras y señores, el pedido de auxilio para la lucha de los maestros de la ciudad:

La letra que transcribí al comienzo es una canción del Indio Solari dedicada a Walter Bulacio, asesinado por la policía a la entrada de un recital de los redonditos en Obras Sanitarias en 1991.

Nosotros los maestros, tenemos muy claro, que si la ciudadanía no nos acompaña, estamos fritos.

Tenemos un sueño que pretende parir una nueva sociedad, que sea mas justa con los millones, y con menos horrores banales, como los de pibas que se prostituyen o gente que muere ridículamente, o el ejemplo que se les antoje a ustedes.

Creemos que si construimos una escuela pública mejor, ese sueño tendrá alguna chance.

Contamos con la suerte de tener al tesoro de los inocentes de nuestra parte, la macana que sus sueños anticipan el futuro, mejor de lo que lo hace nuestra cabeza, pero sus sueños, nos obligan, nos preguntan, nos exigen, que no nos separemos, que construyamos algo mejor, algo mas dulce, pero asi como nos exigen, nos auguran un hándicap frente al sueño de Macri, ese es un sueño de él, sin nadie mas. Y nosotros somos nuestros sueños.

La educación  es rara,  no planea maestros  que  hablan  y  alumnos repiten tal cual lo escuchado. La educación es otra cosa, es un triángulo con los alumnos y el conocimiento, de eso se trata, los alumnos no son pasivos, toman y recrean. Y ahora nosotros debemos repetir ese triangulo transformador con ustedes los ciudadanos y el conocimiento que la sociedad tiene sobre la educación; debemos poner a jugar este triángulo, para que como hacen los chicos, transformemos la realidad.

Si lo hacemos podremos lograr que los inocentes, puedan concretar sus sueños, que no se manquen antes de arrancar, y si sus sueños caminan, nosotros viviremos mas ágiles, descansados.

Para todo esto, es necesario su concurso, sin eso, estamos fregados, listos a entregar el paquete sin resistir, y cuando eso pasa, sabemos como termina todo.

Evitemos que el sueño de Macri, se haga presente, enfrentémosle nuestros sueños con todos. Esos que harán que la vida sea disfrutable, donde quepamos todos, con todas nuestras diferencias y experiencias, esos sueños hacen vivible la vida. Salud, y gracias por compartir esto.

Una última cosa, si compartís algo, de todas estas pretensiones oníricas, compartirlas con otros ciudadanos, con tu familia, con quien te cruces.

El futuro es nuestro, por prepotencia de trabajo…

p.d. que habla de lo imposible y lo posible: De ustedes depende. Así sea. Leandro Otero, maestro de grado.

Qué es un paro?

Cómo se puede apreciar este escrito tiene varios meses, pero de alguna forma mantiene cierta pertinencia.

federico mercado

22 de Agosto de 2008

Quienes vivimos de trabajar sabemos que el derecho a huelga es un derecho inalienable, logrado con el coraje y, demasiadas veces, la sangre de innumerables trabajadores. Lo que no quita que nos propongamos pensar cómo funcionan estas medidas en nuestra coyuntura, con sus particularidades. Y esta proposición es una línea, demasiado, delgada.

Qué es un paro?

Un paro es una medida de fuerza en reclamo de tal o cual mejora en las condiciones laborales de quienes lo realizan. Hasta aquí no habría mayores inconvenientes en dar respuesta. Pero todo se complica si sumamos algunas cuestiones.

-         Obviedades

·          En general no hay paro de actividades (o huelga, según se prefiera) que no sea la forma extrema, final, de un reclamo particular por mejoras en las condiciones laborales[1].

·          El beneficio del empleador suele generar –cuando no es condición- el perjuicio del que trabaja. Existe una relación -que en muchos casos es directamente proporcional- entre el beneficio del empleador y el perjuicio del que trabaja (y hasta que no cambiemos esta sociedad, va a ser así)

Por ejemplo, un grupo importante de personas que trabajan en distintas tareas u oficios llegan a la conclusión que trabajar 12, 14 y hasta 16 horas es un perjuicio extraordinario. Por lo tanto reclaman a sus empleadores (que no trabajan ni 2, ni 4, ni 6 horas... ¡faltaba mas!)- una reducción de jornada, por ejemplo, de 8 horas. Claro que el beneficio económico que generan 12, 14 o 16 horas de trabajo no es el mismo que el que generarían sólo 8 horas, con lo cual los empresarios-patrones, en tanto no tienen intención de auto perjudicarse, hacen caso omiso de los reclamos iniciales. Esa omisión, entonces, se transforma en una demostración de poder, en un acto de fuerza. Aquí es donde cobra sentido el paro de actividades en tanto medida de fuerza. Es decir si los que trabajan se juntan –todos- y descubren que tienen una fuerza mayor –juntos- que el poder del empresario-patrón, lo que hacen es demostrárselo a través de la medida de fuerza.

  • Es posible, entonces, pensar un conflicto laboral como una confrontación de fuerzas en pos de beneficios o perjuicios.

·          Si la organización de quienes trabajan es eficaz, la fuerza es mayor (a pesar de estrategias variopintas esgrimidas por los empresarios-patrones).

Por lo tanto el conflicto se resuelve a favor del beneficio de los que trabajan y, siguiendo el ejemplo de las horas de trabajo, se consiguen las 8 horas, ya que el perjuicio de que no se trabaje ni una hora es muchísimo mayor.

·          Y entonces el reclamo de un beneficio en las condiciones de trabajo se convierte en un derecho.

Y esto es algo que conviene no pasar por alto, omitir u olvidar:

  • los derechos no surgen de la nada, no existen en sí mismos, ni, mucho menos, son propuestos por los empresarios-patrones (salvo que indirectamente los beneficie, y aún en estos casos el derecho estará muy limitado). Los derechos son el escalón final de una escalada de situaciones; condiciones laborales no favorables, reclamo por mejoras, omisión de los responsables de esas mejoras y la acción de quienes se ven perjudicados en su tarea laboral. Pero sólo la acción conjunta de quienes trabajan es la condición de posibilidad de la aparición de derechos.
  • Y algo no tan obvio: las acciones posibles de quienes trabajan no se limitan al paro de actividades. Existen otras formas de acción que han entrado en desuso -no necesariamente por su efectividad-, por ejemplo el boicot y el sabotaje (e incluso cabría preguntarnos por qué han dejado de usarse[2]).

-         Contextuando

Cuál es el sentido de la enumeración de estas obviedades? Cuestionar(nos) algunas prácticas de forma tal que nos permita descubrir en qué medida aportan o no al mejoramiento de nuestras condiciones laborales.

La actividad en escuelas públicas tiene coincidencias y algunas diferencias considerables, en comparación a cómo se establecen los conflictos laborales en otros ámbitos de trabajo, además de situaciones específicas.

Hay una coincidencia principal: las condiciones laborales en las escuelas públicas no son óptimas –y en ocasiones están muy lejos de serlo-: bajos salarios, grupos a cargo excesivamente numerosos, condiciones edilicias deficientes, emergencia docente, desprestigio, etc.

A la vez hay unas diferencias significativas: el empleador de los docentes no es un empresario que busca un beneficio económico (¿en serio?... habría que ver) sino que es un Estado o gestión de gobierno de una democracia representativa, que establece la educación como un derecho igualitario para todo habitante de su territorio (mmm... ¿en serio?), de allí que exista la educación pública y gratuita (mmm...). Otra diferencia sería que no existe beneficio económico del empleador ya que la gestión de gobierno no es la gestión de una empresa (mmm... habría que ver), ni persigue un fin económico (¡!... habría que avisarles a algunos funcionarios...).

Por último una de las características específica se relaciona con que existe un actor más en juego en el ámbito docente: las chicas y chicos que concurren a las escuelas. Y aquí no sólo se complica la cuestión, sino que se vuelve terreno pantanoso porque cuándo los docentes reclaman y paran ¿a quién perjudican? ¿a su empleador?

-         Evidencias

Por un lado los medios de (in)comunicación -que suelen titular sus reportes con frases tipo “otro día más sin clases”-, se regodean en señalar el perjuicio que les genera a chicas y chicos la pérdida de días de clase[3]. Reforzando un imaginario colectivo donde los docentes paran porque sí, y no que lo hacen, por ejemplo, en defensa del derecho a aprender y a enseñar dignamente. Este tipo de comentarios evidencia un receptor: las familias. Lo grave consiste en que lo hacen basándose en un paradigma donde la enseñanza es un objeto más de consumo, los docentes prestadores y las familias consumidores, con derechos, claro, de oferta y demanda. Por lo tanto el paro de actividades es presentado como malo.

(Y en este marco, una madre o padre que se queja de una medida de fuerza ¿está en su derecho? Y unos que cuestionen ¿están en su derecho? ¿es lo mismo quejarse que cuestionar?)

Por otro lado nos hemos acostumbrado a que nos avisen de los paros. Esto evidencia que la participación de maestras y maestros sólo pasa por una decisión individual; parar o no parar. No importa si paramos por convicción, por egoísmo, por defender nuestros derechos, por cansancio, por reclamos legítimos, por desidia, por defender el derecho a aprender dignamente de chicas y chicos. Lo importante es parar -con la curiosa novedad de una “unión sindical”- porque es una herramienta de reclamo y por lo tanto el paro es bueno.

Pero una medida de fuerza no es buena o mala. Sólo se diferencia por los intereses u objetivos que las movilizan (¿cuál es la diferencia entre intereses y objetivos?). Y los intereses de quienes deciden y nos avisan ¿son los mismos de quienes trabajamos en las escuelas? Si los objetivos de quienes deciden e informan y de los que trabajamos, en apariencia, son los mismos y a la vez esos objetivos nunca se alcanzan (82% móvil, salarios dignos, estabilidad laboral) ¿qué falta? ¿medidas de fuerza o fuerza en las medidas? ¿y la fuerza en qué consistirá? ¿en organización? ¿en participación? ¿cómo?.

(Y en este marco, una madre o padre que se queja o cuestiona una medida de fuerza ¿qué objetivo persigue? ¿qué quiere de la escuela? ¿qué enseñe a sus hijos? ¿que se los guarde algunas horas?)

-         Más preguntas

Una medida de fuerza es una acción. Toda acción implica un objetivo. Toda acción necesita un sujeto que la accione. Y si el sujeto es colectivo requiere organización. Pero la organización sólo será fuerte para accionar si contempla la participación de todos los integrantes de ese sujeto colectivo. Y si todos participan, piensan, opinan, proponen ¿qué medidas surgirán? ¿serán las mismas que conocemos, serán otras? ¿por qué no hay participación de todos los docentes? ¿porque no hay espacios? ¿porque no hay compromiso? ¿las dos cosas? ¿a qué le temen los que no generan espacios de participación? ¿a qué le temen los que no participan?

¿qué objetivos pretenden todos los actores en relación con la escuela pública: funcionarios, gremios, familias, docentes?

¿será que todos pretenden cosas distintas?

El paro es una medida de fuerza en defensa de nuestros derechos.

Pero la fuerza sólo la tendremos cuando la medida surja del consenso y la decisión de todos y cada uno de los docentes, cuando contemos con el apoyo de la comunidad[4], cuando los mezquinos intereses individuales o sectarios sean superados por uno, dos, o la cantidad que sea, de objetivos colectivos.

Sí, ya sé, “todos los docentes” es demasiado, tanto como plantear objetivos colectivos comunes.

Pero ¿qué sentido tiene apostar a menos?

federico mercado –maestro curricular de música-



[1] Aunque también existen paros en repudio a acciones represivas sobre los trabajadores.

[2] Aunque a mediados de 2007 el alza indiscriminada del precio del tomate generó la propuesta de asociaciones de consumidores del boicot a la compra del mismo. Este boicot fue efectivo ya que luego el precio del tomate bajó considerablemente, demostrando dos cosas: que el precio no era real, sino una sobrevaloración, y que el boicot es una medida aún efectiva.

[3] Este es el principal argumento esgrimido oficialmente por las nuevas gestiones. La solución que han propuesto fue “garantizar los 180 días de clases” sin importar que en las escuelas no haya docentes por la emergencia declarada, o haya aulas superpobladas, sin calefacción en invierno, o ventilación en verano, o problemáticas gravísimas de niños y niñas que excede a maestras y maestros.

[4] Como en el Maestrazo del ’88: “Durante toda la huelga hubo una permanente preocupación por llegar a las familias, mediante cartas que se volanteaban en las puertas de escuelas, asambleas y la invitación a las marchas. El reclamo por más presupuesto unificaba el salario con la demanda de la población por mejor educación.  Por eso, la huelga, lejos de ser una demanda corporativa, unificaba reclamos con la población”. (Documento “Las lecciones del “Maestrazo”” realizado y difundido por el colectivo Lista de Maestros)